ESTUDIOS SOBRE ALQUIMIA SAINT GERMAIN PDF

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Author:Daibar Malkis
Country:Samoa
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):24 December 2009
Pages:477
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ISBN:190-1-63223-510-5
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Himno Al Sol Por Helios. Acojo Tu Luz que fluye por toda la Tierra, en mi vida, en mi mente, en mi espritu, en mi alma. Irradia y flamea Tu Luz! Rompe las cadenas de oscuridad y supersticin! Satrame con la gran claridad de Tu resplandor de fuego blanco! El Nuevo Da Por Vesta. Helios y Vesta! Haz que la Luz fluya dentro de m ser! Haz que la Luz se expanda en el Centro de mi corazn! Llamadas "Pearls of Wisdom" Perlas de Sabidura , estas cartas que contienen una instruccin muy personal, fueron dictadas al Mensajero Mark L.

Antes de su ascensin que tuvo lugar el 26 de2 , Mark L. Prophet, maestro del siglo XX, demostr las leyes de la alquimia y de la consciencia csmica a miles de personas dedicadas a los misterios sagrados. En virtud de su alcance espiritual, Mark Prophet super los ciclos de karma y de reencarnacin y, en el momento de su transicin, su alma se reuni con el Espritu de Dios.

Hoy en da, sus estudiantes cariosamente lo llaman Lanelo, en tanto que l sigue guindolos en su progreso por el Sendero. Prophet fund The Summit Lighthouse en el ao de en la ciudad de Washington, para publicar las enseanzas de los Maestros Ascendidos. Mark y Elizabeth Prophet han dado conferencias y Seminarios en todo Estados Unidos y en el extranjero. En , fundaron Summit University para ofrecer a los discpulos de Este y Oeste las revelaciones progresivas de los siervos de Dios en esta era.

Por medio de la Palabra del Seor, dada a los mensajeros, los Maestros Ascendidos siguen transmitiendo las enseanzas de la autorrealizacin y el autodominio, dadas por Cristo y el Buda. De esta forma, las iniciaciones del Espritu Santo, que son esenciales para que la humanidad pase a la Era de Acuario, son accesibles a todos los que deseen recibirlas. La Ley De Transmisin de transferencia de energa. Hace dos mil aos, cuando Cristo camin sobre las aguas del Mar de Galilea, demostr una manifestacin de la ley natural de levitacin que acta dentro de una estructura energtica de cohesin, adhesin y magnetismo: los mismos principios que hacen posible el vuelo orbital.

Los tomos de luz que componan el cuerpo de Cristo absorbieron, por fuerza de voluntad, una cantidad adicional de rayos csmicos y de substancia espiritual, cuyo parentesco con la luz fsica convirti todo su cuerpo en luz, facilitndole con ello caminar sobre el mar como si fuera tierra firme. Su cuerpo fue todo un rayo de luz, brillando sobre las aguas. El concepto ms deslumbrante de todos, fue su capacidad de transferir a Pedro esta autoridad sobre las energas por medio del poder de la visin que el mismo Pedro tuvo del Cristo en radiante e iluminada manifestacin.

Sin embargo, cuando por un instante Pedro apart sus ojos del Cristo, una vibracin y un vrtice de temor humano hicieron presa de l, lo que densific de inmediato su cuerpo, causando que se hundiera parcialmente en el enfurecido mar La mano confortante de Cristo, extendida en puro amor, volvi a unir el lazo alqumico, y la energa espiritual que flua de su mano, alz nueva-mente a Pedro para ponerlo a salvo.

Otro ejemplo del flujo de energa que el Maestro Jess hizo emanar tal como fue en el caso de la mujer que toc el borde de su manto sin que l lo advirtiera de antemano demuestra el amor impersonal de Dios que responde por igual al llamado de fe de cualquiera de las criaturas que tan maravillosamente y con tanta pureza El ha formado, con la suprema esperanza de que todos gozaran de absoluta libertad csmica.

Estos dos ejemplos se refieren a los aspectos de la Gran Ley Csmica que no son comnmente conocidos, pero que, en general, son discutidos o evadidos por los grupos religiosos. La ley de la transferencia de energa es esencial para la ciencia de la alquimia, puesto que sin ella, es imposible "crear" la Materia.

Esta ley determina que de la nada no se puede crear algo. El conocimiento verdadero de la ley impersonal de la transferencia de energas es asimismo esencial para comprender correctamente la Gran Ley, porque comprueba que Dios, quien hace brillar el sol tanto para los justos como para los injustos, se manifiesta a travs de ambos. Durante su misin en Palestina, Jess declar: El reino de los Cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan.

Debe comprenderse, pues, que es posible arrebatar de la mano de Dios algunos de los secretos para dominar las fuerzas de la naturaleza y controlar la Materia, aun cuando el individuo y su motivo no sean absolutamente puros. Pero que nadie crea jams que el que as hace, se escapar de responder por sus actos, pues es plena-mente responsable de todo uso o abuso de las energas en su mundo.

La razn por la cual opt por comenzar este mi tratado sobre la al-quimia con una leve amonestacin y con una explicacin sobria, no es la de atemorizar a nadie, sino ms bien la de infundir en todos los lectores una profunda y constante reverencia a Dios, nico temor que se permite en nuestra octava.

Lo que significa, en realidad, una sagrada admiracin que engendra en todos los que aman la Gran Ley del Amor, el mximo respeto y adoracin por la sabidura que tan admirable y maravillosamente cre todas las cosas a semejanza de la libertad impertrrita.

Todos los que abusan de los poderes del universo con fines egostas, tarde o temprano, se darn cuenta de que tienen que despojarse de sus ganancias ilcitas y la pena que han de sufrir por ello es verdaderamente terrible. Producir substancia para alimentar a los pobres, sanar una mano marchita con slo tocarla, resucitar a los muertos e incluso suprimir la ley natural para hacer milagros de maravilla infinita mediante la magia de la alquimia: esto parece ser para la humanidad el mximo uso que puede hacer de la gracia del Cielo.

Abracemos el Espritu de la libertad que capacita al hombre, creado a la semejanza inmortal, amorosa y divinamente libre de su Creador, realizar estas cosas y muchas ms, en beneficio de la sociedad y para deleite de sus bienhechores. Mas sobre todo, ensalcemos el uso debido de la bendita ciencia divina de la alquimia espiritual. El antiguo alquimista siempre ha sido una figura pintoresca, aun para sus propios contemporneos, pero el tiempo ha dorado su imagen con una gloria mucho mayor de la que alguna vez tuvo, lo cual sucede siempre que abordamos los aspectos del misterio.

Es en los dones sencillos de la vida donde los hombres han de encontrar su libertad, aunque sus aspectos ms complejos son las expresiones progresivas de las leyes de la Vida, destinadas a enriquecer el bienestar de esta Tierra y de todos sus habitantes, aprovechando todo lo bueno de ellos en beneficio del ms hermoso mundo de libertad que jams pueda concebirse, ni siquiera en la mente de un habitante de la Nueva Atlntida!

Hasta aqu de momento, en lo que respecta a la sociedad mundana. Tomemos en consideracin ahora al individuo y su papel respectivo en el uso de la alquimia. El significado interno de alquimia es simplemente: composicin total, lo que implica la relacin entre la totalidad de la creacin y sus partes componentes. De esta forma y entendindola debidamente, la al-quimia trata sobre el poder consciente que controla las mutaciones y transmutaciones dentro de la Materia y la energa, e incluso dentro de la vida misma.

Es la ciencia del hombre mstico y es el fuerte del hombre autorrealizado que, habiendo buscado, se da cuenta de que es uno con Dios y est dispuesto a desempear su papel. A lo largo de los aos, los hombres han tratado de glorificarme por la fascinacin que crea la distancia en tiempo y espacio, lo que siempre con-duce al encantamiento de la perspectiva.

Sin menospreciarme como obra del Padre, y al igual que el amado Jess y otros de los grandes Maestros de nuestra Hermandad, tengo un inters especial en que cada hombre obtenga su debido lugar y la comprensin correcta de cmo ha de ejercer autoridad en el universo y en su mundo y asuntos propios.

Que cada uno de los que empiezan con este estudio entienda que hablo aqu con un determinado propsito, que es el de convertir a cada uno de ustedes en un alquimista por excelencia. Esto significa que ustedes deben familiarizarse en niveles internos con la qumica total de Dios y con la manera en la que cada faceta de la creacin se manifiesta en la Materia, en la consciencia y en la vida cotidiana de ustedes. A fin de realizar esto debidamente, ustedes tendrn que meditar y releer estas lecciones muchas veces, llamndome a m y a su Yo Divino la Presencia YO SOY I AM Presence de ustedes para que iluminemos cualquier punto que no les sea claro inmediatamente.

Una vez que el Yo Crstico Christ Self de ustedes, en niveles inter-nos, les confiera el grado de Alquimistas del Fuego Sagrado, inmediatamente se convertirn en candidatos para ser admitidos en la corte externa de la Gran Hermandad Blanca. Este hecho, por s mismo es un gran incentivo para que se conviertan en peritos de la genuina alquimia espiritual. Siempre ha sido una falacia del pensamiento humano negar los as llamados milagros, hechos en la vida del gran avatar Avatar: voz snscrita que denomina a la persona que es la encarnacin de Dios.

No obstante, l, sien-do un hijo de Dios, revel a todos estas poderosas frmulas que, si se hubieran entendido y practicado, habran transformado hace ya mucho tiempo el planeta, convirtindolo en un paraso de perfeccin. Basta, pues, de necedades y de creaciones humanas! Tal como lo hubiera expresado Shakespeare: Fuera, pues, con lo viejo, la podredumbre y el polvo mohoso de esta masa informe!

Adelante, pues, con la eterna vastedad de un espritu desligado! Finalidad de su experimento alqumico. El vaco es energa estril. El alquimista tiene que desarrollar un sentido del valor del tiempo y del espacio, y estimar la oportunidad para manipular ambos La libertad se gana mediante la bsqueda y la conquista, pero sobre todo por medio de la conquista del yo finito. La verdadera maestra de lo finito viene a travs del amor centrpeto: el insistente, casi magntico llamado del corazn del alma a su Fuente Divina.

Tan slo la gran influencia de la luz csmica de Dios puede librar al alma de las sombras que el hombre ha creado y que la mantienen cautiva. Evoquen, pues, la pureza del propsito que har que su diseo creativo sea bueno; desafen implacablemente a los elementos bajos que surgen como duendes para perturbar y poner a prueba el plan iniciado; luego, desarrollen pacientemente su propio diseo divino: la finalidad de su experimento alqumico.

La verdadera ciencia del Espritu es ms exacta de lo que las medidas mundanas pueden establecer hasta ahora. Por lo tanto, reconozcan que su Yo es la piedra blanca o elixir de donde todo lo que ustedes crean ha de proceder ordenadamente elaborado.

Si las ideas claves no se crean dentro de ustedes mismos, que son los alquimistas, entonces, toda la accin resultar o desafortunada o bien una imitacin de la obra ajena. Ahora bien, si es Dios a quien desean imitar, entonces se puede decir de ustedes sinceramente: bien hecho! El Yo Verdadero del hombre, del que procede todo buen designio, es digno de consultarse sobre lo que es conveniente crear; por lo tanto, el verdadero alquimista comienza su experimento comunicndose consigo mismo, a fin de percibir los pensamientos inspirantes de la mente radiante de su Creador.

Al imitar las cualidades inferiores o los estados inferiores de la consciencia, la sociedad ha formado muchos de sus conceptos errneos. A fin de corregir estos conceptos, forjar una cultura que ennoblezca y delinear el buen carcter, el hombre y la sociedad tienen que dirigir su atencin hacia los nobles ejemplos. Que el hombre que desea practicar la alquimia aprenda primero a ser un reflejo de los grandes ejemplos de todos los tiempos, quienes han usado lo celestial para sus diseos; y luego, que aprenda a seleccionar las mejores cualidades de su vida, a fin de que la alquimia pueda emplearse, tal como fue la intencin divina, como el mtodo ms noble para alcanzar los deseos del corazn aqu y ahora mismo.

Tengo grandes sospechas de que muchos de mis oyentes, pero pocos, si los hubiera de los estudiantes ms sinceros, estn ansiosos de recibir de inmediato la piedra filosofal o las propiedades mgicas que los convertirn, a voluntad, en una combinacin entre Aladino y Midas, rociada con una pizca de benevolencia.

Para los que as piensan, declaro aqu que, aun cuando en este tratado de nueve partes voy a impartir conocimientos extraordinarios concernientes a la ciencia de la alquimia, y a menos que absorban los secretos de las primeras lecciones con absoluta humildad concedindome a m como su instructor, el privilegio de preparar las enseanzas como Dios me manda hacerlo, dudo mucho que finalmente tengan xito.

Y no ser culpa ni de la enseanza ni del maestro! No tengo la intencin le dar un largo discurso sobre las vanidades de la vida mundana, sin embargo, me gustara indicar que al revelar estas enseanzas ahora, la Hermandad tiene la esperanza de preservar a nuestros estudiantes de la repeticin de los errores cometidos por algunos de los primeros alquimistas, cuyo nico propsito pareca ser la adquisicin de riquezas y honores, y la capacidad de extraer de la substancia universal las energas para transformar metales bsicos en oro.

Quiero apresurarme a decirles que no todos los primeros alquimistas limitaron sus metas a ganancias temporales. De hecho, muchas almas fieles se dedicaron a la alquimia con la misma reverencia con la que habran emprendido la bsqueda el Santo Grial, considerndola como un arte divino y como el origen de los misterios cristianos, como cuando Cristo transform el agua en vino en las bodas de Can de Galilea.

Deseamos que los conceptos originales sobre la alquimia reciban un nuevo significado y que se saque a relucir el significado que tena en las escuelas msticas, puesto que los usos a los que actualmente se aplica esta ciencia, tienen que traducirse a una dimensin ms elevada si se desea que la humanidad coseche los mximos beneficios de la misma. El pro-psito con el que Dios orden esta ciencia espiritual quedar incumplido a menos que sta se aplique para librar a los individuos y a la sociedad del ajetreo, la confusin y la transigencia con las densidades del pensamiento humano como es nuestro deseo.

Los que perseguimos la elevada vocacin del alquimista, aspiramos a ver que todos logren un puesto en el que puedan tanto enaltecer como ensear a la juventud del mundo los objetivos bsicos de la vida, mostrando que engendran placeres mucho mayores que los meramente temporales, los cuales, en realidad, son menos tiles para el alquimista divino que un chupete para un nio lactante.

Que nadie crea que porque dedico este tiempo para darles a conocer lo esencial de la materia, mi discurso no es pertinente a los asuntos inmediatos. A menos que cada uno entienda que tiene que ejercer individualmente el derecho que Dios le ha otorgado para usar el poder con sabidura y amor, no podr evitar caer en los abismos del autoengao y de la autojustificacin.

Ahora bien, el plan de Dios es que cada uno de los habitantes de la Tierra trate de entenderse a s mismo y su destino. La soberbia que nace del orgullo intelectual ha causado que muchos estudiantes sinceros e incluso varios maestros mundanos de una u otra ciencia, hayan cado en las trampas de su propia creacin, y en muchos casos, nunca se enteraron de cundo cayeron en el lazo. Por lo tanto, si se incluye aqu cualquier tema, que nadie crea que lo puede omitir por el sim-ple hecho de que le parezca conocido ya o porque lo haya considerado anteriormente.

Nosotros colocamos muchas gemas de pensamiento en las oraciones menos aparatosas, las que, aun cuando son bastante llanas en su lenguaje y fciles de ver, pueden exigir ms que el esmerado escudrio hasta del corazn ms sincero.

San Pedro plante el problema: Y si el justo con dificultad se salva, dnde aparecer el impo y el pecador? Es conveniente que el aspirante a alquimista comprenda que la alquimia es una ciencia exacta y verdadera, cuya iluminacin es conferida al hombre por Dios mismo.

Su propsito es ensear a los hombres cmo obtener para s mismos todo don de gracia y toda virtud que sus corrientes de vida podran requerir para encontrar el camino de regreso hacia su punto de origen en el corazn de Dios. No digo que no puedan aprender a materializar todo lo que desee su ser, siendo este aspecto de la alquimia para algunos la parte ms fcil del todo, mientras que para otros resulta la ms difcil.

Lo que s digo es que ha de reflexionarse ms sobre el diseo de estos deseos que sobre la maravillosa ciencia que hace que se manifiesten de lo invisible, puesto que el crear un diseo digno es un empeo muy noble, digno del Dios que todos llevamos, el nico que puede librar al hombre para que realice su destino inmortal. Hemos trabajado abajo y esperado arriba para que los hijos de este mundo acaben con el saqueo y el pillaje de la guerra, fomenten la educacin de los menesterosos, abandonen el deseo de distincin de clases y se ofrezcan como lo haran los prncipes del reino a satisfacer efectivamente las necesidades de su empobrecido pero noble linaje.

Estamos resueltos ahora a encontrar a los fieles de todas las naciones y a facultarlos con los medios necesarios para que puedan escapar individualmente de la autoimpuesta esclavitud de estos tiempos y obtener su propia herencia inapreciable. Se sobrentiende que esta herencia no es ni temporal ni efmera. De todas formas, cuando estuve en Europa trabajando para disminuir en algo la pobreza y la confusin que prevalecan ah, s hice uso de la alquimia universal para producir la substancia que, aun cuando efmera en su naturaleza, satisfizo muchas de las necesidades humanas y fue tanto confortadora como til para el mundo y para las vidas personales de mis beneficiarios.

No veo nada malo en la idea, ni miro con desagrado el hecho de que tengan una fuente divina de provisin para satisfacer todas sus necesidades. Sin embargo, s siento que es necesario que permanezcan siempre humildes y agradecidos, ya que Dios pone en sus manos la clave para controlar las fuerzas naturales. Una vez ms, como la idea ms importante aqu contenida, hago hincapi en la constante necesidad de comprender el esquema o plan universal de la creacin, de forma que, todo lo que diseen y hagan est en armona con la ley eterna y con los principios csmicos.

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Estudios sobre la alquimia

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